Virgen con el niño murillo

El cuadro del adivino

Virgen con el Niño en la GloriaWAG 1351Actualmente no está expuestoInformaciónEl artista español Murillo pintó este retablo para la capilla del palacio privado del arzobispo de Sevilla. Más que contar una historia, presenta al espectador una visión celestial de la Virgen María y el Niño. Sus miradas tiernas, aunque preocupadas, insinúan quizás su sufrimiento futuro. Añaden una cualidad humana a una escena sobrenatural. Las variadas composiciones de la Virgen y el Niño de Murillo tuvieron un gran impacto en la imaginería de la Iglesia Católica Romana en el siglo XVII.

El retablo fue encargado en 1673 por Ambrosio Ignacio Spínola y Guzmán, arzobispo de Sevilla (1670 – 84), para su capilla privada en la planta baja del palacio arzobispal de Sevilla. Pagó a Murillo la importante suma de 1.000 ducados por el cuadro. Su singular imaginería pudo haber sido creada por Murillo para atender la especial devoción del arzobispo por la Virgen María.

Murillo era el artista religioso más importante de España y el pintor mejor pagado del país en la época en que se creó esta obra. Sus imágenes religiosas y sus escenas de los niños de la calle de Sevilla fueron admiradas en España y en toda Europa occidental durante su propia vida.

Bartolomé esteban murillo la virgen con el niño

Esta representación popular de la Virgen con el Niño pertenece a la serie pintada por Murillo para la Iglesia de Capuchinos de Sevilla. El cuadro es conocido como la Virgen con la servilleta debido a la tradición que se inició a principios del siglo XIX según la cual Murillo pintó la popular imagen en una servilleta para el monje encargado del refectorio del convento.

En esta composición, la habilidad del pintor se manifiesta en su capacidad para transmitir emoción a través de situaciones cotidianas, al representar el amor que une a la Madre con su Hijo que, lleno de curiosidad infantil, parece querer saltar fuera del cuadro. La mirada de ambas figuras se encuentra con la del espectador, produciendo una ternura e intimidad que fueron las claves del éxito de la pintura religiosa de Murillo.

Conservación de ‘la virgen con el niño en la gloria’ de bartolomé esteban

Título:La Virgen con el Niño, de MurilloArtista/Fabricante:Caldesi & Montecchi (británicos, activos en la década de 1850)Cultura:BritánicaLugar:Londres, Inglaterra (Lugar de creación)Fecha:1858Medio:Impresión en plata alúminaNúmero de objeto:84.XB.582.1.25Dimensiones:26,1 × 18,3 cm (10 1/4 × 7 3/16 in.)Inscripción(es):(Recto, montura) inferior izquierda, impresa en tinta negra: «Nº [«o» en superíndice] 25″;

En el centro inferior, impreso en tinta negra: «Caldesi & Montecchi, Foto: / LA VIRGEN Y EL NIÑO, DE MURILLO. / en la colección de Lord Overstone. / Londres, publicado en mayo de 1857, por P.&D. Colnaghi & Co. [«o» en superíndice] 13 y 14, Pall Mall East & T. Agnew & Sons, Manchester. / para [sic] los propietarios»;Departamento:FotografíasClasificación:FotografíasTipo de objeto:Impreso

Descripción del objetoFotografía de la «Virgen con el Niño», una pintura de Bartolomé Estebán Murillo. El cuadro representa a la Virgen María sentada en un banco y sosteniendo al Niño con su mano izquierda, mientras éste alcanza la cima de su madre.

Gerard david: «la virgen y el niño con los santos y el donante

Sobre el artistaBartolomé Esteban Murillo fue un pintor español del Barroco. Aunque es más conocido por sus obras religiosas, Murillo también realizó un número considerable de pinturas de mujeres y niños contemporáneos. Estos retratos vivos y realistas de muchachas de las flores, de los niños de la calle y de los mendigos constituyen un amplio y atractivo registro de la vida cotidiana de su tiempo.

Murillo es hijo de Gaspar Esteban y María Pérez. Puede haber nacido en Sevilla o en Pilas, una ciudad andaluza más pequeña. Está claro que fue bautizado en Sevilla en 1618, siendo el hijo menor de una familia de catorce hermanos. Su padre era barbero y cirujano. Tras la muerte de sus padres, en 1627 y 1628, quedó bajo la tutela del marido de su hermana, Juan Agustín Lagares. Murillo rara vez utilizó el apellido de su padre, y en su lugar tomó el apellido de su abuela materna, Elvira Murillo.

Murillo comenzó sus estudios de arte en Sevilla con Juan del Castillo, que era pariente de su madre (el tío de Murillo, Antonio Pérez, también era pintor). Sus primeras obras están influenciadas por Francisco de Zurbarán, Jusepe de Ribera y Alonso Cano, y comparte su enfoque fuertemente realista. La gran importancia comercial de Sevilla en aquella época le hizo recibir influencias artísticas de otras regiones. Se familiarizó con la pintura flamenca y con el «Tratado de las imágenes sagradas» de Molanus (Ian van der Meulen o Molano). A medida que su pintura se desarrolla, sus obras más importantes evolucionan hacia el estilo pulido que se ajusta a los gustos burgueses y aristocráticos de la época, demostrado especialmente en sus obras religiosas católicas.